Los pollos de engorde permanecen sobre la cama del galpón casi todo el ciclo productivo, por lo que mantenerla seca es una parte fundamental en las producciones avícolas y un factor muy influyente en el rendimiento de las aves. La sequedad de esta cama ayuda a controlar los niveles de amoniaco, mantiene un ambiente saludable y reduce la dermatitis en las almohadillas plantares y evita que la pechuga sufra lesiones que disminuyen la calidad de la canal comercial.
El dolor se puede definir como una experiencia sensorial o emocional desagradable asociado a una lesión tisular real o presumida, la cual se manifiesta por cambios en el comportamiento y fisiología, la postura física de las aves (cojeras), disminución del consumo de alimento y agua, alteración de la producción de huevos, baja ganancia de peso, vocalizaciones con sonidos no correspondientes a la especie; alejamiento repentino o sensación de quietud o huída de la manada. El dolor no tratado puede causar estrés, afectar el bienestar animal y prolongar el tiempo de recuperación. Para prevenir el dolor en las aves podemos modificar los ambientes reduciendo los gases estresantes como: el amoníaco, el dióxido de carbono.
Dentro del sector agropecuario, la producción avícola es una de las actividades más dinámicas y estratégicas, contribuyendo significativamente a la seguridad alimentaria y al desarrollo económico global (FAO, 2022).
La mezcla de orégano, tomillo y ajo genera un antimicrobiano natural a partir de plantas medicinales, caracterizándose por su amplio espectro de acción contra microorganismos como bacterias, virus, hongos y protozoos. Es fundamental que esta mezcla tenga una concentración adecuada de cada componente medicinal.
Cada día es más popular el empleo de sustancias naturales biológicamente activas como aditivos en la formulación de las dietas para las gallinas ponedoras y los pollos de engorde, las cuales incluyen las preparaciones basadas en plantas fitobioticas que contienen sustancias químicas con propiedades mejoradoras de la digestión y la palatabilidad. Estas sustancias con frecuencia son antioxidantes, antinflamatorias, inmunomoduladoras y antibacterianas.
Cada día es más popular el empleo de sustancias naturales biológicamente activas como aditivos en la formulación de las dietas para las gallinas ponedoras y los pollos de engorde, las cuales incluyen las preparaciones basadas en plantas fitobioticas que contienen sustancias químicas con propiedades mejoradoras de la digestión y la palatabilidad. Estas sustancias con frecuencia son antioxidantes, antinflamatorias, inmunomoduladoras y antibacterianas.
El alimento de las ponedoras puede cambiar de forma efectiva, en periodos cortos de tiempo, el contenido nutricional de los huevos, especialmente, en pequeños nutrientes como la luteína (pigmento), ácidos grasos libres poliinsaturados tales como los ácidos omega 3 y omega 6, así como disminuir el contenido de colesterol, aumentar los niveles de Vitamina E, la cual actúa también como antioxidante para mejorar el sistema inmunitario. Además, protege todo el sistema cardiovascular de los consumidores de estos huevos.
Es la ciencia que estudia las reacciones bioquímicas y procesos biológicos que sufre el alimento en el organismo animal para transformarse en leche; huevos, carne, lana o traba-jo y que a su vez permite que los animales expresen su potencial genético (nutricional animal, 2007).

