La pollinaza: un aspecto clave en el éxito del negocio del pollo de engorde
TECNIPLUMAZOS

Los pollos de engorde permanecen sobre la cama del galpón casi todo el ciclo productivo, por lo que mantenerla seca es una parte fundamental en las producciones avícolas y un factor muy influyente en el rendimiento de las aves. La sequedad de esta cama ayuda a controlar los niveles de amoniaco, mantiene un ambiente saludable y reduce la dermatitis en las almohadillas plantares y evita que la pechuga sufra lesiones que disminuyen la calidad de la canal comercial.

La pollinaza es el material elegido como cama para impedir el contacto del ave con el piso del galpón; además, es el medio que recibe las heces, orina, plumas; también tiene capacidad de absorber agua y disminuir los cambios bruscos de temperatura dentro del galpón.

El material seleccionado para ser usado como cama de los pollos debe poseer ciertas  características como son: debe ser rico en carbono (celulosa, lignina, hemicelulosa), tener partículas entre 0,5 y 3 cm, ser producto del triturado o secado, tener baja conductividad térmica, bajo costo y buena disponibilidad local, además de ofrecer confort a las aves.

Otra característica es que este material permite la disminución de plagas (insectos, ratones, hormigas, cucarachas) y mantiene bajo el nivel de la producción de amoniaco. Si cumple estas características, permite obtener el máximo potencial genético de las aves. Además, esta pollinaza una vez llega al final de su ciclo de vida puede ser reutilizable.

Para los productores de pollo de engorde hay dos materiales preferidos en Latinoamérica: la viruta de madera y la cascarilla o cisco de arroz; pero el segundo se ha vuelto escaso y costoso; por lo tanto se hace prioritario buscar alternativas regionales para darle sostenibilidad  y viabilidad al negocio.

Santos et al., (2000) hicieron un estudio en pollos de engorde para comparar distintos tipos de materiales como cama para las aves: viruta de madera, cascarilla de arroz, cascarilla de café y tusa de maíz. El estudio no encontró efectos significativos del tipo de cama sobre la ganancia de peso, el consumo de alimento o la conversión alimenticia. Además, en la literatura hay trabajos que estudian el uso del aserrín (subproducto del procesamiento de la madera obtenido del aserrado de la misma y contiene partículas de 2 mm., aproximadamente), los tallos de girasol, cascarilla de maní seca, bagazo de caña de azúcar seco, paja picada de trigo, cascarilla de avena, cascarilla de frijol soya y de otros frijoles, entre otros. La arena también podría ser una alternativa como cama de los pollos de engorde para los periodos más calientes del año, ya que disminuye los problemas de patas.

Oliveira y Carvalho (2002) utilizaron residuos del cultivo de girasol y heno de brachiaria como cama de los pollos;  estas aves presentaron un comportamiento similar respecto al confort de las aves. Por otro lado, Angelo et al., (1997) encontraron que los henos de diversos pastos y pajas de varios cultivos y pulpas de cítricos pueden servir de cama con resultados exitosos, no solo económicos sino sobre el bienestar y confort del animal.

Bilgili et al., (1999) indican que el manejo correcto de la cama es primordial para la salud y el desempeño de las aves y la calidad de la canal. El gran problema para las camas es el manejo de la humedad, sea esta por desperdicios de los bebederos o por diarrea de los pollos.

En algunas regiones mezclan la viruta de madera con cisco o cascarilla  de arroz en un 50/50. Al final de la cría de un lote de pollos de engorde la cama está compuesta, además del sustrato inicial, por excretas, partículas de alimento, plumas, piel e insectos. Su valor químico es cercano al 14% en proteína bruta, 16% de fibra bruta, 13% de materia mineral y 0.41 de extracto etéreo con pH de 8 a 9 y con actividad de agua entre 0.9 a 0.92. La cama de pollo ofrece condiciones favorables para el desarrollo de  bacterias indeseables tales como Salmonella spp., Campylobacter spp., Escherichia coli, Clostridium perfringens y Staphylococcus aureus.

La humedad ideal de la cama debe mantenerse entre 20 y 35%. Por debajo del 20%, la cama se vuelve polvosa, irrita el sistema respiratorio y aumenta el riesgo de enfermedades asociadas a microorganismos que colonizan estos tejidos. Por encima del 35%, se incrementa la aparición de lesiones en las patas, como quemaduras y pododermatitis, lo que genera decomisos y pérdida de calidad de la carcasa. Una humedad excesiva también eleva los niveles de amoníaco, debido a la acción de bacterias desnitrificantes que degradan el ácido úrico mediante la enzima uricasa, alcalinizando el sustrato. El amoníaco es altamente irritante: concentraciones superiores a 25 ppm reducen el peso corporal y, cerca de 60 ppm, causan daños severos en el sistema respiratorio (Lott, 2003). Para disminuir su volatilización, pueden aplicarse agentes acidificantes como sulfato de aluminio (50–150 g/m²), yeso agrícola o cal viva (500 g/m²).

También podemos disminuir el nivel de amoniaco fumigando con una solución de vinagre blanco o de manzana a dosis de 12 a 24 g/L de agua y se puede ejecutar esa actividad con una bomba de espalda. Otra alternativa es usar 10 mL/L de agua de bebida dos veces a la semana.

Ahora bien, la temperatura de la cama debe estar muy cerca a la temperatura ambiente del galpón. En lotes de aves de más de 20 días de edad, si la temperatura ambiente es de 27°C, la temperatura de la cama no debe sobrepasar los 37°C; porque a partir de esos 10°C de exceso se observan efectos negativos en las aves mediante la baja en la ganancia de peso.

Finalmente, cuando la cama es nueva, el pH debe estar entre 5 a 7; cuando es reutilizada, el pH puede ser de 8 a 9. La reducción del pH puede disminuir la población bacteriana, por lo tanto es benéfico el mantenimiento de la acidez de la cama, es decir, menor a 7.

Resumen

Puntos clave:

  • El material de la cama es el que más contribuye a incrementar la incidencia de pododermatitis.
  • El tamaño excesivo de las partículas de la cama y el empastamiento son factores de riesgo para la presentación de dermatitis que originan callo plantar.
  • El espesor ideal de la cama es de 5 cm en zonas cálidas y clima medio; para las zonas frías y húmedas de 6 a 10 cm.
  • La cama debe tener un mantenimiento apropiado; asegurándose que todos los ventiladores trabajen con la mayor y mejor capacidad, que las correas de los mismo estén en las mejores condiciones con sus respectivos tensores; las aspas de los ventiladores deben estar limpias, al igual que las persianas.
  • Mantenga la presión estática adecuada y verifique la velocidad del aire.
  • Revisar si hay fugas de aire ya que el galpón debe permanecer hermético.
  • La presión estática es la diferencia entre la presión del aire interior y la presión exterior del galpón: las fugas ocurren alrededor de las paredes laterales, de las puertas que están al final y en los túneles de cortinas. Las fugas pueden crear corrientes de aire y puntos fríos a nivel del piso.

Para mantener la integridad intestinal, el sistema inmune activo y el crecimiento productivo esperado (con los parámetros zootécnicos dentro de la normalidad) se necesita una nutrición excelente, con la precisión de programas de alimentación y nutrición bien definidos en cuanto a frecuencia y cantidad de alimento ofrecido. El otro gran nutriente es el agua en cantidad y calidad óptimas, así como y un ambiente rico de Oxígeno (21%). Se debe  tratar el dolor en las aves con antiinflamatorios, antipiréticos  y analgésicos  no esteroides como  el meloxicam y el carprofeno, este último cuando hay compromiso óseo. El dolor en las aves es mediado  por vías neuronales,   neurotransmisores y receptores K y U.

En la práctica se puede usar aspirina como antiinflamatorio, antipirético y analgésico a dosis de 3.5 a 7 mg cada 12 horas en el agua de bebida. Piroxicam a 0.5 a 1 mg/Kg. de peso vivo cada 12 horas en el agua de bebida. Carprofeno a 1 mg/Kg de peso vivo cuando hay solo dolor o administrarse a 1-2 mg/Kg cuando observamos las aves especialmente con artritis (muchas cojeras). Por último, está la opción de Ácido Acetilsalicílico administrado a 25-50 mg/Kg cada 12 horas como antiinflamatorio, antipirético y analgésico en aves por 3 o 4 días en el agua de bebida.

Dr. Edgar Santos Bocanegra

MVZ. Docente.
e.santos50@hotmail.com

Referencias

  • Dos Santos, E. C., Cotta, J. T. B., Muniz, J. A., Fonseca, R. A., & Torres, D. M. (2000). Avaliação de alguns materiais usados como cama sobre o desempenho de frangos de corte. Ciência e Agrotecnologia, 24(4), 1024–1030.
  • Oliveira, M. D., & Carvalho, I. D. (2002). Rendimento e lesões em carcaça de frangos de corte criados em diferentes camas e densidades populacionais. Ciência e Agrotecnologia, 26(5), 1076-1081.
  • de Angelo, J. C., Gonzales, E., Kondo, N., Anzai, N. H., & Cabral, M. M. (1997). Material de cama: Qualidade, quantidade e efeito sobre o desempenho de frangos de corte. Revista Brasileira de Zootecnia, 26(1), 121–130.
  • Bilgili, S. F., Montenegro, G. I., Hess, J. B., & Eckman, M. K. (1999). Sand as litter for rearing broiler chickens. Journal of Applied Poultry Research, 8(3), 345-351.
  • Lott, B., & Donald, J. (2003). Amônia: Grandes perdas mesmo quando você não percebe. Revista Avicultura Industrial, 94(4), 34–35.

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