Las microalgas son microorganismos fotosintéticos que pueden contribuir con el 40-50% del oxígeno de la atmósfera y vivir en ambientes extremos tanto acuáticos como terrestres (Falkowski y Raven, 2013). Las microalgas, además de su condición de productores primarios, regulan el régimen gaseoso y tienen acción depuradora, por lo que son consideradas como uno de los indicadores más importantes de las alteraciones del medio marino (Barra et al., 2014). Es por esto que, al alterarse la composición de la comunidad de microalgas, como resultado del estrés ambiental, se modifica la estructura, función y productividad del sistema (Prosperi, 2000).
El primer caso de Hepatitis Por Cuerpos de Inclusión(HPCI) se reporto en EE UU en 1963 esta Patología Inmunosupresora se ha vuelto mas frecuente en todo el mundo y se caracteriza por afectar de manera devastadora la productividad de la industria avícola mundial [1].
El control de la humedad de la cama en los galpones avícolas depende de mantener un equilibrio entre el agua que consumen las aves y la humedad que el sistema de ventilación elimina. Aunque la cama parezca seca y el ambiente adecuado, la humedad puede acumularse rápidamente si la ventilación mínima no aumenta al mismo ritmo que el consumo de agua de las aves.
La Resistencia Antimicrobiana (RAM) representa uno de los mayores desafíos en la salud pública global, comprometiendo la eficacia de los tratamientos antibióticos y generando un impacto significativo en la medicina humana y veterinaria. Este fenómeno, mediado por elementos genéticos móviles como plásmidos, transposones e integrones, facilita la diseminación de genes de resistencia entre bacterias mediante transferencia horizontal, sin necesidad de replicación bacteriana y contribuye significativamente al fracaso terapéutico en infecciones (Fišarová et al., 2019).
La avicultura constituye uno de los sectores pecuarios de mayor dinamismo y relevancia en la seguridad alimentaria mundial, aportando más del 40 % de la proteína animal consumida globalmente (FAO, 2022). En Colombia, este sector representa un componente estratégico del PIB agropecuario: la Federación Nacional de Avicultores (FENAVI, 2024) reporta una producción anual de 1,8 millones de toneladas de carne de pollo y cerca de 18 mil millones de huevos, con un consumo per cápita estimado de 345 unidades por habitante.
La industria mundial de producción de huevos se enfrenta a una creciente presión para equilibrar la productividad con el bienestar animal. Los métodos de cría intensiva han mejorado significativamente la productividad; sin embargo, los consumidores y los organismos reguladores exigen ahora estándares de bienestar animal más elevados en los sistemas de producción (Lozano-Villegas et al., 2025).
Mycoplasma spp. es una bacteria de la clase Mollicutes, que se caracteriza por no tener pared celular, poseer un genoma pequeño que codifica entre 500 y 1000 genes y un mínimo de organelas para sobrevivir, incluyendo una membrana plasmática, ribosomas y un genoma DNA circular de doble cadena (Bradbury, 2005; Gautier-Bouchardon, 2018). Se conocen un total de 25 especies de micoplasmas en aves de corral, dentro de los cuales Mycoplasma gallisepticum (Mg), M. synoviae (Ms), M. meleagridis (Mm) y M. iowae (Mi) son patogénicos.
En los sistemas modernos de producción avícola, la salud intestinal se ha convertido en un pilar clave para garantizar la sanidad, el bienestar y el rendimiento productivo de las aves. Un tracto gastrointestinal funcional no solo es esencial para una adecuada digestión y absorción de nutrientes, sino que también cumple un rol fundamental como barrera física, inmunológica y microbiológica frente a patógenos y toxinas del ambiente.
En los últimos años hemos tratado de entender las fases de la respuesta inmune, la patogénesis y la protección conferida por vacunas frente a los desafíos de Salmonella Enteritidis, pero debemos tener en cuenta que esa respuesta inmune depende del serotipo infectante y de la expresión genética del huésped. La Salmonella Enteritidis y la S. Typhimurium pueden infectar diversos hospedadores.
Bronquitis Infecciosa Aviar (BI) es una enfermedad sistémica, que se encuentra distribuída globalmente, afectando principalmente a pollos y gallinas, aunque ha sido descrita en otras especies como pavos y faisanes. Es ocasionada por el Virus de la Bronquitis Infecciosa Aviar (IBV), uno de los principales agentes asociados al Complejo Respiratorio Aviar, el cual infecta el sistema respiratorio, reproductivo y renal de las aves ocasionando alta morbilidad y una mortalidad variable asociada a cepas con tropismo por el tejido renal y la presentación de coinfecciones.
