Entrevista realizada en julio de 2025 por el coordinador editorial de la Revista Plumazos Jerson Cuéllar Sáenz al Dr. Santiago Pardo.
SP: Indudablemente eran otras épocas. Entrar a la Universidad Nacional era un motivo de orgullo y satisfacción. Disfruté mucho esos años como estudiante pues contábamos con magníficos profesores, algunos pioneros de la profesión. Para un bogotano fue especial y estimulante alternar y compartir con jóvenes estudiantes de todos los rincones del país, y así conocer diferentes conceptos y creencias sobre la idea de país que representaba para cada uno de nosotros.
En enero de ese año, asistiendo a la Exposición Avícola de Atlanta, establecí relaciones con algunas compañías productoras de equipos, y con laboratorios de medicamentos y vacunas para avicultura. A mi regreso, renuncié dos meses después al laboratorio donde era Gerente de Veterinaria, y con algunos ahorros emprendí con mucho temor la aventura de crear una empresa para importar los productos citados. Regresé en el mes de marzo a Estados Unidos y recibí entrenamiento en comederos automáticos y en incubadoras. Luego, cerca del 25 de mayo, suscribimos la escritura de nuestra compañía.
Empezamos siendo fuertes en la venta e instalación de equipos para granjas avícolas. Sin embargo, también desde el comienzo vendimos vacunas para avicultura, en especial la de Marek, y vacuna para perros y gatos, lo cual era algo exótico para la época, pues la mayoría de los laboratorios, en especial los extranjeros, se dedicaban con interés únicamente en la línea de productos para ganadería.
En la época cuando INVET empezó a consolidarse únicamente como un laboratorio veterinario fue cuando los valores morales en el país empezaron a cambiar y lo importante era conseguir dinero y lucro de cualquier forma, y a cualquier precio.
En ese entonces, para nosotros era muy claro que queríamos tener una Empresa, y no un negocio, y para conseguirlo teníamos que observar estrictamente el cumplimiento de las normas sanitarias veterinarias y fiscales.
La selección del personal y profesional de nuestros colaboradores y vendedores ha sido del mayor esmero en nuestras decisiones. Fuimos de los primeros en contratar mujeres veterinarias; de hecho, siempre en cargos administrativos ellas han sido mayoría. El concepto de Calidad para INVET no es sólo un resultado cuantitativo; en nosotros siempre ha sido un compromiso Cualitativo.
Pues esos son “chismes de la oposición” ¡Jajaja! Fui un buen ciclista, y un mejor patinador y jugador de hockey. La Sede compartida en nuestros primeros años con las Asociaciones Avícolas fue algo inolvidable: sitio de tertulia y camaradería, donde ya se intuía la formación de una pujante industria avícola. Éramos un grupo leal y entusiasta. Todos colaboramos arduamente en la organización de seminarios y congresos. ¡Cómo olvidar la forma en que repartimos las responsabilidades en estos eventos! En especial durante la preparación y realización de los semanarios en Athens, Georgia
SP: Pues ha significado una gran satisfacción y agradecimiento con Amevea y su Junta Directiva poder estar allí para repasar con emoción tantos acontecimientos vividos como miembro de juntas directivas durante 20 años, y como Presidente. Recuerdo con satisfacción haber transformado y remodelado, durante la época como Presidente, la consecución, remodelación, y conversión de la casa de La Castellama, en una sede cómoda, con práctico auditorio que nos ayudó a crecer, y que se convirtió en el paso preliminar de la sede de Suba.
La avicultura en el país se ha desarrollado de forma ágil y dinámica de manera constante y continuada; sin embargo, la preocupante expectativa sobre aumento de la tasa en los aranceles para los principales insumos en la alimentación de las aves ha puesto a la industria en estado alarma. La temible sombra sanitaria que se cierne ante las fronteras también preocupa en grado superlativo la industria en los próximos años.
Es importante que el profesional haya adquirido suficiente experiencia del sector que le interesa; que tenga conocimientos importantes en técnicas administrativas, complementando así sus conocimientos técnicos. Que se arme de coraje, y acepte críticas y consejos. Que se rodee de personas honestas y de carácter.
La Asociación goza en la actualidad de gran madurez; desarrolla una intensa labor gremial y educativa. Ha incrementado significativamente la creación de semanarios y conferencias a través de medios virtuales con singular éxito. El medio de difusión Plumazos mantiene su brillante trayectoria por decenas de años. Gracias a juntas directivas dinámicas y comprometidas, como la de ahora, y con una exitosa labor en la Dirección Ejecutiva, en los próximos cinco años esperamos un crecimiento sólido y exitoso para la Amevea.
Es un lugar donde ha transcurrido para mí los mejores años de mi vida profesional y también personal.
Dije en Santa Marta, en el pasado junio, cuando recibí con orgullo un reconocimiento, así:
- Amevea es pasión
- Amevea es una forma de ser
- Amevea es carácter
Desde la Revista Plumazos le agradecemos al doctor Pardo por sus respuestas y un merecido reconocimiento a su trayectoria e invaluables aportes al país.

